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Evolución del caso "dieselgate" de Volkswaguen

Cáceres, 11 de enero de 2017

El pasado día 25 de Octubre se dictó en nuestro país la primera sentencia favorable al dueño de un vehículo en el denominado como escándalo “dieselgate” en el que se encuentra inmerso el grupo Volkswagen, conjunto propietario de marcas como Audi, Seat o Lamborghini, entre otras. Posteriormente, el pasado mes de diciembre conocíamos una segunda sentencia dictada a favor del propietario de otro vehículo afectado por el caso.

Como ya conocerán, el caso “dieselgate” trae como supuesta causa la manipulación efectuada por el grupo empresarial y que consistía en instalar un software en los vehículos con motor diesel EA 189 capaz de detectar las emisiones de nitrógeno de oxígeno (NOX) cuando aquel se encontraba en el banco de pruebas. De esta manera, los coches afectados pasaban los controles de homologación por emitir partículas dentro del límite de la normativa aplicable, límites que se superaban en el momento en el que salían al mercado y comenzaban a circular, llegando a superar entre 10 y 40 veces las emisiones del banco de pruebas. Es decir, el dispositivo se encendía en el momento de ser analizado y hacía un control completo de las emisiones del humo, pero se apagaba en condiciones normales de circulación.

 Estos hechos fueron destapados por la Universidad de Virginia Occidental mientras realizaban un estudio sobre energías alternativas, siendo la Agencia de Protección Medioambiental (Environmental  Protection Agency o EPA) la que decidió iniciar su propia investigación hasta corroborar el descubrimiento. En consecuencia, en septiembre del pasado 2015 saltó a la palestra la noticia provocando que el propio Grupo V.A.G. reconociera su manipulación y asumiera la responsabilidad de sus actos, pero con diferencias notables en el trato dispensado a los usuarios de Estados Unidos frente a la deficiente respuesta en Europa

Pero, ¿por qué existen estas desigualdades ante un mismo hecho? ¿Por qué en EEUU se ha alcanzado un acuerdo Judicial a nivel estatal y en la UE debemos interponer demandas contra Volkswagen? La respuesta es sencilla y se encuentra en los métodos y normativa de homologación.

En cuanto a la legislación aplicable, a través de la Agencia de Protección Ambiental se ha venido aprobando una serie de normativas destinadas a reducir las emisiones de NOX, partículas en suspensión y la presencia de sulfuros en los combustibles, dada su alta contaminación y riesgo para la salud, mientras que en Europa la legislación en este sentido es mucho más permisiva. De esta manera mientras en Europa la norma Euro 6 ha impuesto el límite de emisiones de NOx en 80 mg/km, en EEUU el máximo permitido es de 47 mg/km.

Junto con lo anterior, el sistema de homologación en Estados Unidos, el FTP-75 es más exigente y mucho más similar a una conducción real que en Europa, sistema denominado NEDC (New European Driving Cycle). Mientras en los estados americanos existe la autocertificación con controles de la EPA para comprobar la veracidad de las especificaciones técnicas de la marca, en la Unión Europea se realiza una homologación completa del coche por parte de un país miembro, la cual tiene validez para el resto de Estados. En España, por ejemplo,  los fabricantes solicitan la homologación al Ministerio de Industria el cual deriva los vehículos a los centros autorizados, como el Instituto  de Investigación Aplicada del Automóvil (IDIADA).

Comoquiera que en el caso americano Volkswagen ha violado una norma dictada por un organismo gubernamental superando con creces y de forma manifiesta los niveles mínimos de contaminantes, ante las posibles consecuencias judiciales que ello le acarrearía, en julio de 2016 un Tribunal de San Francisco (California) aprobó un acuerdo por el cual el grupo empresarial se obliga a indemnizar a los propietarios de los vehículos con un capital aproximado de 18.000 millones de dólares, así como a establecer dos fondos para paliar los efectos de las emisiones nocivas de unos 475.000 vehículos.

La Comisión Europea ha abierto un expediente a España y otros 6 países por no poner en funcionamiento un mecanismo de sanciones para evitar que los fabricantes de vehículos incumplan la legislación de emisiones, así como por no poner los medios oportunos y perseguir estas actividades una vez han sido descubiertas.  

En nuestro país se debe actuar con prudencia a causa de la normativa aplicable y del límite exigido para los niveles de emisión de contaminantes, pero ello no significa que los propietarios de los vehículos afectados no puedan reclamar sus derechos. Ciertamente el grupo alemán pretende subsanar la incidencia sin coste alguno para dichos propietarios a través de un conjunto de intervenciones correctoras, pero no debemos olvidar que se ha podido cometer un fraude en la compra del producto, ya que el propietario ha adquirido un vehículo por sus características que finalmente distan de la realidad, abusando de la buena fe contractual del consumidor y usuario con el objetivo de enriquecerse de forma injusta, además de atentar contra el Medio Ambiente al manipular las emisiones descritas, además de que existen informes periciales que concluyen que tras las reparaciones efectuadas por el grupo automovilístico los vehículos perderán potencia y sufrirán un aumento del consumo de combustible, circunstancias que provocarán, en definitiva, una pérdida de valor del vehículo.  

Por todo lo anterior la Sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia Nº 12 de Valladolid que estima íntegramente la demanda interpuesta contra las mercantiles Volkswagen Valladolid S.A. y Volkswagen Audi España S.A., se convierte en pionera en este sentido, abriendo la puerta a reparación completa de todos los perjuicios causados por la actuación manifiestamente ilegal del grupo, el cual ha sido condenado en esta ocasión a través de las mercantiles demandadas al pago de 5.006,50 € de forma solidaria más las costas del procedimiento a favor del propietario del vehículo afectado.

La Agencia de Protección Medioambiental reveló que Volkswagen usó el software en cuestión para falsear aproximadamente los motores de 11 millones de vehículos, de los cuales 683.626 se comercializaron en España. En términos absolutos, las marcas y modelos afectados a nivel mundial son los siguientes, todos ellos comprendidos entre los años 2009 y 2015 (ambos inclusive):

 -Audi, con 2,1 millones de unidades trucadas en los modelos A1,A3, A4, A5, A6, Q3, Q5 y TT.

- SEAT, con 700.000 unidades afectadas entre los modelos Alhambra, Exeo, Ibiza, León, Toledo, Altea y Altea XL.

- Skoda Fabia, Octavia, Superb, Rapid, Raid Spaceback, Yeti, Socout y Roomster, con un total de 1,2 millones de vehículos manipulados.

- E igualmente los modelos Golf, Polo, Touran, Psassat, Passat CC, Scirocco, Tiguan, Jetta, Multivan, Sharan, Amaroc y Beetle de Volkswagen, donde las unidades entre todos los modelos ascienden a 6 millones. 

- Por último, recientemente se ha conocido que también han sido manipulados los motores de 20.187 vehículos comerciales de Volkswagen.

Para poder obtener un fallo judicial favorable como en el caso anterior el planteamiento de la demanda junto con sus peticiones debe ser escrupuloso y prudente, al ser fundamental el punto de vista desde el que se parta, así como acreditar los daños y perjuicios sufridos. Por ello, si Vd. es propietario de uno de estos vehículos, o cree poder estar afectado por la instalación fraudulenta del software expuesto, no dude en contactar con nosotros a través del correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla., o por teléfono  llamando al 927 627 074. 

Etiquetas: Cáceres, #volkswagen, dieselgate